Quasi
Haikus
“El haiku es un género poético japonés, en su
forma,
es un
poema breve de diecisiete sílabas, organizadas
en el
esquema 5/7/5 y sin rima, aunque la métrica
no
siempre suele ser tan fija.”
“El haiku expresa siempre la cotidianidad, la
naturaleza,
busca la
emoción que aspira tanto a la universalidad
como a la
intemporalidad, y al mismo tiempo, mostrar
la fugacidad
de este.”
En el
haiku, el ego del poeta se hace a un lado y da paso
a la contemplación,
aquí no, por eso he llamado a este
libro “quasi haikus”, se evidencia una lucha entre
forma y
contenido, un brote de espasmos por doquier.
@seba.poesia
“No sé tu
nombre,
sólo sé
la mirada,
con que lo
dices.”
(Mario
Benedetti)
(Haikus primeros)
Un otoño
y
medio
invierno, para
verte
madrugar.
Siempre
que miro
el
paisaje de tus ojos,
hallo
el cielo.
En este
amor
de otoño,
las hojas
piden
mudanza.
En el
aleteo,
vive lo
que cambia
a este
mundo.
El
destino es
quién nos
hace lo que
somos, o
al revés.
(Haikus segundos)
Vos
florecida
sos el
néctar que bebo
a toda
hora.
El
atardecer
no es
final del día,
lo es la
noche.
En el mar
quedó
la furia,
si tu playa
me logró
salvar.
Sé un
planeta
dónde
crecen amores
sin
rasguños.
Hace
meses que
contemplo
las estrellas,
para
hallarte.
(Haikus
al tiempo)
La
felicidad
dura un
instante y
toda la
vida.
Quiero
ordenar
esos
recuerdos para
los más
que vendrán.
Mido el
tiempo
por las
veces que toca
tu playa,
mi mar.
Aún
recuerdo
el néctar
de esa flor,
no sus
espinas.
Llegan las hojas
de otoño y todo
está en calma.
(Haikus en
desvelo)
Caer como
quién
no mide
la fosa ni
el miedo,
dentro.
En la
hora más
quieta la
noche se
se sabe
mover.
Más
temible es
lo que
encandila que
lo que da
sombra.
A un
costado
de la
luna, vi llorar
la noche
sola.
(Haikus
del sex(t)o sentido)
Esa
mirada
que
brilla, dice lo que
el
corazón no.
Poner al
amor
un
chaleco de fuerza,
es trampa
mortal.
Si el
deseo
es libre,
aún entre
rejas se
vuela.
En noche de
amor
ajeno, los
restos se
lavan, no
el placer.
(Haikus
al silencio)
Es un eco
que
me grita
lejos y lo
escucho
acá.
Lo que
uno no
dice lo
puede salvar,
también
perseguir.
No es
posible
el vivir
huyendo del
otro que
es uno.
Callar si
puja
por salir,
es abortar
luego de
nacer.
Nada
es gratis,
ni
siquiera el ruido
del
silencio.